
Esta frase la usamos mucho para preguntarle a quien le estamos explicando algo, si nos entendió.
Su origen viene de que, en las primeras casetas de teléfono, estos solo aceptaban monedas de 20 centavos, al marcar, se escuchaba cuando nos contestaban y como el veinte caía, si este no caía, teníamos que apretar un como botoncito para que cayera, si no, no podían escucharnos.
Por eso tantas frases relacionadas con el veinte: “No me había caído el veinte”,” ya me cayó el veinte”.
ÁGUILA O SOL
La famosa águila o sol de los volados también viene de esta moneda. Como de un lado viene la pirámide del Sol y del otro un águila devorando una serpiente, se nombraba una de las dos caras durante los volados, costumbre que se extendió a todas las demás monedas.
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