
Todos
conocemos por lo menos una historia de alguna pareja que se conoció de forma
inesperada – ya sea en otro país, en la prisión, en LatinChat o en un bacanal.
Y la verdad es que no existe una formula exacta para encontrar al compañero
ideal. Entonces, cuando conozcas esta pequeña lista con algunos rituales
amorosos completamente extraños, en los rincones más distantes del mundo,
intenta no ser un prejuicioso. Ese asunto de encontrar a una media naranja es
extraño para todos.
En Camboya, padres construyen cabañas
para que sus hijas mantengan encuentros fortuitos con otros hombres.
Cuando
una joven de la tribu Kreung alcanza la mayoría de edad, es toda una
tradición que sus padres le construyan una pequeña cabaña para alejarla de la
residencia principal – más o menos como hacerse de un terrenito en la casa de
sus padres. Excepto que las llamadas “cabañas del amor” de este pueblo
camboyano sirven a un propósito algo diferente: para que las adolescentes
puedan tener todas las relaciones sexuales que deseen, sin que sus padres
tengan que escucharlas (y viceversa, ¿cierto?).

En
la cultura Kreung, las adolescentes son incentivadas para que den acogida al
mayor número de hombres adolescentes con el fin de encontrar esposo.
Básicamente pueden revolcarse con todo el pueblo, solo que el estigma asociado
al sexo prematrimonial queda totalmente confinado a las cabañitas del amor (idea
para nombre de un motel).
Si una chica está interesada en algún joven, ella lo
invita a su club privado para pasar una noche intima que puede o no resultar en
sexo, dependiendo de que tan bien salgan las cosas. Independientemente del
resultado, el joven tiene que salir del lugar antes de que amanezca, dado
que una pareja no está autorizada a ser vista en público, a menos que sea
una pareja oficial.
Las
adolescentes tienen el control completo del proceso, con jóvenes abandonando
obedientemente las cabañas del amor si ellas deciden que no hubo química.
Existe poca evidencia de violencia y los informes de violación son
inexistentes. Si una adolescente termina embarazada de uno de sus visitantes y
decide no casarse, el hombre a quien ella elija tendrá que criar a ese niño
como propio, sin reclamos.
Y
aunque una cantidad considerable de relaciones sexuales tengan lugar en las
cabañas del amor, este no es, de ninguna forma, su único fin. Las
construcciones existen para proporcionales a las jóvenes una forma segura de
encontrar un legítimo compañero para la vida, contando con la confianza de sus
padres para que tomen las decisiones que las ayudarán a encontrar una relación
amorosa. Y parece que funciona, ya que el divorcio es prácticamente un acto
desconocido en esta cultura.
En Mauritania, las mujeres próximas a
casarse tienen que engordar.
En
nuestra deteriorada cultura occidental es toda una costumbre que las mujeres se
sometan a traumáticas dietas alimenticias con el único objetivo de entrar en el
vestido de novia. Después de esto se dejan engordar como si no hubiera mañana.
Bueno, en Mauritania es al revés. En este país de África Occidental, se
requiere ser una mujer corpulenta y de boca hábil para atraer a los hombres.

En
las zonas rurales de Mauritania, la creencia general es que entre más gorda sea
una mujer, mejor esposa será. El ser gordo se considera un símbolo de
status y riqueza, y se cree que si un marido tiene una esposa corpulenta, es
porqué cuida bien de ella. En resumen, es una realidad tan opresiva como la
cultura de la esbeltez, allí el tamaño de las damas también funciona como una
moneda de cambio.
Para
lograr su objetivo, de la misma forma que las mujeres de nuestra cultura pasan
por sesiones de temazcal y brebajes hechos a base de chía para adelgazar, en
algunas zonas de Mauritania aún existen las “granjas de engorda”, en las que
las mujeres más ancianas de la comunidad toman prisioneras a las jóvenes y
las obligan a consumir litros y litros de leche y cuscús hasta que encajan
en el patrón deseado. En algunos casos extremos, las niñas son castigadas con
una paliza en caso de que no se terminen los alimentos.
Recientemente
el gobierno inició una campaña de erradicación de la práctica enviando a
profesionales de la salud para alertar sobre los peligros de la obesidad, e
incluso difundió nuevas canciones populares sobre las mujeres bellas y
esbeltas, para sustituir a las tradicionales canciones populares sobre las
princesas rompecatres. Y, supuestamente, el objetivo es dejar intacta la idea
de que las mujeres más pesadas son deseables; en lugar de eso, el mensaje es
que secuestrar y forzar a alguien a comer hasta que su cuerpo se infle
considerablemente es algo peligrosamente irresponsable y debería ser ilegal.
Obviamente,
el método más eficaz y expedito que han empleado para cambiar la mentalidad
cultural es combatir la práctica de las “granjas de engorda” mediante el flujo
de novelas occidentales, que están llenas de actrices flacas envueltas en ropas
elegantes – lo que no parece ser una gran idea, ya que nuestro lado tampoco es
de lo mejor.
En Borneo, los recién casados no
pueden ir al baño durante tres días.
En
diversas culturas, el camino que lleva hasta la noche de bodas es el momento
más estresante para una pareja de novios. Tras una ceremonia tediosa y después
de que el pastel fue atacado por los primos de tres años de edad que ellos
nunca conocerán, llega la hora de relajarse, quitarse los zapatos, guardar el
vestido en una caja y ejecutar unas cuantas colisiones pélvicas para fabricar
un niño. Sin embargo, para el pueblo Tidong, de Borneo, la boda es la
parte fácil. Después de condenarte por el resto de tu vida, lo mejor es que
tengas una vejiga del tamaño de un barril, pues ni tú conyugue ni tú
tienen el permiso de visitar el sanitario durante los próximos tres días.

Por
algún motivo, los Tidong llegaron a la conclusión de que evacuar las entrañas
durante los tres primeros días de vida en pareja puede resultar en un
matrimonio fallido, infertilidad o incluso la muerte prematura de los hijos. La
costumbre también es una oportunidad para que la nueva pareja se conecte – y es
que no hay nada que cree lazos más poderosos que estar encerrado en una
habitación durante tres días con alguien que quiere soltar los demonios tan
desesperadamente como tú.
Para
cerciorarse de que la feliz pareja no traicione su responsabilidad, los
miembros de las familias y algunas personas de la comunidad tienen la tarea de
mantenerlos prisioneros en sus casas y de servirles apenas una cantidad mínima
de comida o bebida. Ya sabes, para que el sufrimiento real de ir al baño se vea
ofuscado por el dolor del hambre agonizante.
Después
del fin de esta tortura para la vejiga y el recto, la pareja finalmente es
liberada para hacer la visita al baño más placentera de toda su vida. Quizá
después de algunos meses se pueda olvidar esta situación totalmente embarazosa
como para volver a estar con el conyugue en la misma sala nuevamente.
En Bután, los hombres invaden las
casas de las mujeres y se cuelan hasta sus camas.
Los
jóvenes en Bután participan en un ritual conocido como “cacería nocturna”, que
no es más que un eufemismo romántico para “rondar vecindarios al azar hasta
encontrar una casa con una mujer soltera, invadir la casa en cuestión, entrar
en su habitación e intentar convencerla de que vaya a la cama contigo”. Esta
práctica también se conoce en muchas sociedades como “algo que puede hacer que
vayas a prisión, recibas un disparo o ambas cosas”.

La
caza nocturna inició como una tradición en la parte oriental del país, pero se
popularizó esparciéndose rápidamente por toda la nación. En muchas ocasiones,
estos actos se realizan en un esfuerzo colaborativo – un grupo de hombres se
reúne por las tardes y vagan por las calles hasta encontrar una casa con una
potencial amante.
Y
por supuesto que, aunque la práctica sea un método aceptable de ligue entre los
adolescentes, hay otros a quienes les parece menos romántica: los padres de las
niñas. Por ello, estos Romeos modernos, expertos en allanamiento de morada,
muchas veces tienen que enfrentarse con portones cerrados, ventanas con rejas y
perros de vigilancia, lo que probablemente no consigue detenerlos.
Lo
creas o no, todavía no llegamos a la parte más loca: si durante una caza
nocturna particularmente inspirada, un hombre es atrapado intentando entrar en
una casa, es obligado a casarse con la muchacha que pretendía visitar. En
este caso, es el equivalente amoroso de atrapar a alguien robando un trozo de
pizza y castigarlo forzándolo a comerse la pizza entera.
El
embarazo, como en tantos otros lugares, se trata con un castigo. Un butanés,
entrevistado respecto a la caza nocturna, cuenta: “Sí, hubo casos de algunos
que embarazaron a las mujeres, en ese caso ellos tuvieron que pagar una multa a
la familia, como limpiar un campo o casarse”. Así mismo, el castigo por invadir
la casa de alguien y embarazar a su hija puede ir desde un casamiento a la
fuerza a trabajar en su patio trasero.
En la India, personas se casan con
árboles para prevenir una desgracia cósmica.
Si
vives en la India y encuentras a esa persona ideal que te hace sentir mariposas
en el estómago, lo mejor que puedes hacer es esperar para que Marte no tenga
nada contra esta relación. La astrología es una parte importante de la cultura
hindú y si tú pareja o tú nacen bajo la influencia de Marte, hay una buena
probabilidad de que tu matrimonio termine por falta de armonía, fracaso o
muerte. Ninguno de estos resultados se excluye mutuamente.

Hay
un camino a seguir para que aquellos que son considerados influenciados por
Marte (o manglik) se liberen de tan mala suerte. Antes de unirte en
matrimonio con tu pareja, debes casarte con un árbol.
Y
no creas que es un dicho – estamos hablando de un árbol real, específicamente
un plátano y, bueno, aquí no estamos para cuestionar los detalles de este
remedio para librarse de la furia del planeta rojo. De forma alternativa,
puedes casarte con una estatua del dios Visnú, siempre y cuando esté hecha
de plata u oro, pero los plátanos seguramente son más fáciles de conseguir.
Además, aunque no lo creas, hay una explicación sorprendentemente razonable
para esto.
La
lógica tras estas bodas vegetales es que si un manglik se casa primero con un
determinado objeto inanimado (como una estatua o un plátano), la ira de Marte
caerá sobre ese objeto, en lugar del infeliz conyugue. Esta ira cósmica
aparentemente se limita al primer matrimonio y las nupcias subsecuentes
deberían estar libres de la maldición.
Podría
parecer solamente una superstición, pero es una tradición tan común que la
actriz de Bollywood y ex Miss Mundo Aishwarya Rai, se casó con un árbol
antes de su matrimonio con un humano, después de haber descubierto que era una
manglik. Desde entonces, ha sido objeto de ataques por tomar parte de una
costumbre que está innegablemente relacionada a la práctica india ilegal de
discriminación de castas y la única ventaja que ella puede tener es que Marte
no terminará matando a su marido
.gif)

