En 1998, Lauryn Hill compartió con la revista Essence su
opinión sobre la industria musical, la cual calificó como muy sexista. Según
sus palabras, nunca se le otorgaría el título de "genio" a una mujer.
A pesar de que ya era una estrella como co-líder de los
Fugees junto a Wyclef Jean, sentía la necesidad de expresar su propia visión.
Hill buscaba crear canciones que tuvieran la integridad del reggae, el golpe
del hip-hop y la instrumentación del soul clásico, y así lo hizo en su álbum
debut.
La cantante asumió el control del proceso de grabación,
escribiendo, produciendo, arreglando y dirigiendo sesiones con colaboradores
como el pianista John Legend y el artista de R&B, D'Angelo.
Juntos, crearon un sonido que iba desde canciones pegajosas
como "Lost Ones" hasta baladas sutiles, gloriosas y desgarradoras
como "Ex-Factor" (supuestamente sobre Wyclef Jean) y el vibrante
sermón "Doo Wop (That Thing)".
En "I Used to Love Him", Hill colaboró con su
predecesora en el hip-hop-soul, Mary J. Blige.
Cada canción del álbum se caracterizó por su claridad de
visión y honestidad personal que resultaron reveladoras para la artista y el
público.
En "To Zion", Hill detalló sus luchas como
profesional ambiciosa y madre primeriza.
El legado musical de "Miseducation" es igual de profundo; en una época en que el pop se estaba volviendo cada vez más pulido y digital en los años noventa, aquí estaba un álbum que mostraba el atractivo comercial de un sonido más crudo.
Hill buscaba una densidad de sonido que no se puede obtener
de una computadora, porque una computadora es demasiado perfecta.
Ella amaba el elemento humano que hace que se erice el
cabello de la nuca y que tanto disfrutaba.
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